Aprendiendo a mirar la diversidad: formación sobre el Síndrome de Down con Miren J. García Celada
La inclusión no es un destino, sino un camino que recorremos cada día en las aulas. En ese trayecto, la formación continua del profesorado juega un papel fundamental: nos ayuda a comprender mejor a nuestro alumnado y a ofrecer respuestas educativas que realmente favorezcan su desarrollo.
En esta ocasión, hemos tenido la oportunidad de aprender de la mano de Miren J. García Celada, especialista en Educación Especial con más de 25 años de experiencia en la atención a alumnado con discapacidad intelectual y en la formación de docentes. Su trayectoria como profesora, logopeda y orientadora ha estado marcada por un compromiso constante con la comunicación, la motricidad, el lenguaje y, sobre todo, con la autonomía del alumnado desde una mirada inclusiva y de cuidado.
Miren no solo ha trabajado en el aula y en la orientación directa, sino que también ha plasmado su experiencia en materiales didácticos y publicaciones, entre ellos Vamos a jugar con… las palabras, las sílabas, los sonidos y las letras. Además, participa activamente en proyectos de accesibilidad y tecnología educativa inclusiva, aportando recursos que hacen posible que cada niño y niña encuentre su propio camino de aprendizaje.
Durante esta formación, nos ofreció claves muy valiosas en torno a la atención educativa del alumnado con Síndrome de Down:
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Cómo realizar una valoración ajustada de sus necesidades específicas.
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Estrategias para adaptar recursos y materiales dentro de la educación reglada.
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El papel de la comunicación y el lenguaje en su desarrollo integral.
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La importancia de trabajar la motricidad y el tono muscular como base para la autonomía.
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Y, como eje transversal, la pedagogía del cuidado, entendida como un pilar en cualquier proceso de acompañamiento educativo.
Cada curso escolar nos trae nuevos retos y realidades diversas en el aula. Contar con espacios de formación como este nos permite crecer como docentes y, sobre todo, abrir nuevas oportunidades de aprendizaje y desarrollo para nuestro alumnado con necesidades educativas especiales.
La experiencia de Miren J. García Celada nos recuerda que la educación inclusiva no es únicamente adaptar contenidos, sino también mirar, escuchar y acompañar con respeto y cuidado a cada estudiante, reconociendo y potenciando sus capacidades.